Pérdida de audición repentina: causas, señales de alarma y por qué requiere atención médica inmediata
- Dra. Alejandra Ruiz

- 24 nov 2025
- 2 Min. de lectura
La pérdida de audición repentina, también llamada hipoacusia súbita, es un cambio brusco en la capacidad auditiva que aparece sin aviso previo. Muchas personas sienten que su oído se “tapa” o se apaga de golpe. Aunque a veces puede parecer simple cerumen o congestión, este síntoma puede ser una emergencia médica que debe revisarse cuanto antes.

¿Cómo se siente la pérdida auditiva súbita?
La persona percibe que el sonido se escucha más bajo, amortiguado o completamente bloqueado. Puede ocurrir al despertar, después de una llamada o sin razón aparente. Con frecuencia aparece acompañada de:
Zumbido en el oído
Sensación de presión o “oído lleno”
Mareo o inestabilidad
Disminución parcial o total del oído afectado
Si notas alguno de estos cambios, es importante buscar atención inmediata.
Causas más comunes
Aunque surge sin previo aviso, tiene varias explicaciones médicas. La más frecuente es una infección viral que inflama el nervio auditivo. Otros factores incluyen:
Problemas de circulación en el oído interno
Enfermedades autoinmunes
Estrés severo
Cambios bruscos de presión (avión, buceo)
Inflamación, infección o tapón de cerumen
Lesiones internas no evidentes
En casos menos comunes, la causa puede relacionarse con tumores benignos del nervio auditivo o problemas neurológicos. Por eso es fundamental no dejar pasar el tiempo.
¿Por qué requiere atención inmediata?
El oído interno es muy sensible y cada hora cuenta. Comenzar tratamiento dentro de los primeros días mejora notablemente la posibilidad de recuperar la audición. Esperar semanas puede hacer que la pérdida sea permanente.
Los estudios confirman que quienes buscan atención inmediata tienen mejores resultados que quienes esperan “a ver si se destapa”.
Evaluación y tratamiento
La valoración con un otorrino permite identificar la causa mediante:
Exploración del oído
Estudios de audición
Pruebas de imagen si son necesarias
Dependiendo del caso, el tratamiento puede incluir medicamentos para desinflamar, mejorar la circulación o tratar infecciones. Si existe obstrucción, inflamación o lesión, el manejo será diferente, pero igualmente efectivo si se actúa a tiempo.
Conclusión
La pérdida auditiva repentina no debe ignorarse. Es un signo de alerta que puede derivar en complicaciones si no se atiende pronto. Ante cualquier disminución brusca de la audición, zumbido intenso, presión en el oído o mareo, busca atención médica cuanto antes.
La Dra. Alejandra Ruiz, especialista en otorrinolaringología, puede brindarte un diagnóstico certero y un tratamiento oportuno para proteger tu salud auditiva. Agenda tu valoración si presentas cambios inesperados en tu audición.









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